Acá decidí complacer a mi mamá y proporcionarle un primer plano para que en la foto quede reflejado como me estaba divirtiendo con ella.
Es verdad que los perros no reímos (tampoco hablamos, aunque esta es la excepción) y eso nos diferencia del ser humano, pero a mí se me da la gana reirme y nadie me lo va a impedir. O sí???
Ya que no pueden ver como se mueve mi cola porque es una foto, miren mi carucha y díganme: no se nota que estoy contenta????
1 comentario:
Qué bonita sonrisa, Sol!!
¿Quién se atreve a decir que los perros no sonríen? Ríen, lloran, demuestran de muchas maneras cuando están contentos, deprimidos, tristes. ¿No les parece?
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